Como abogados de seguros, vemos a diario las consecuencias de no estar protegido. Sin embargo, en México, la gran mayoría de la población aún evita la contratación de pólizas de seguros. La realidad, según la CONDUSEF, es que la cultura previsional es baja, a pesar de que los seguros son una herramienta fundamental para la tranquilidad y el desarrollo económico.

¿Qué impulsa este rechazo masivo? Los números son contundentes:

El 76.5% de los mexicanos de 18 a 70 años no tiene ningún tipo de seguro. Esto significa que más de 66 millones de personas quedan vulnerables ante cualquier imprevisto.

De ese universo, el 85% nunca ha tenido una póliza.

Los tres grandes obstáculos para asegurarse

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) de 2024 revela las principales barreras que encontramos los mexicanos son:

  1. Falta de Interés/Necesidad: Creen que es innecesario, no les interesa o no lo necesitan. 33.7%
  2. Falta de Recursos: No tienen dinero, están desempleados o sus ingresos son variables. 24%
  3. Desconfianza y Percepción de Precios: Sienten que son «muy caros» o desconfían de las aseguradoras.

La brecha de la protección en México

La realidad es que el seguro no ha logrado penetrar la vida del mexicano como en otras regiones.

La penetración de seguros en México es solo el 2.7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esta cifra está muy por debajo del promedio de América Latina (6%) y de los países de la OCDE (cerca del 9%).

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) reconoce que «falta mucho todavía». En Defensa Segura, Abogados de Seguros, tenemos más de 10 años litigando contra aseguradoras y, entendemos que para cerrar esta brecha no solo se necesita más educación financiera, sino que las aseguradoras deben trabajar en la transparencia de sus procesos y en mejorar la experiencia de sus clientes.

La baja penetración de los seguros no es solo un problema estadístico; es un problema de seguridad financiera que deja a millones de familias sin un soporte legal y económico cuando más lo necesitan. La elección de no asegurar es, muchas veces, la falta de una buena experiencia o de la información clara que elimine la desconfianza.

¿Qué opinas? ¿Cuál crees que es el mayor obstáculo para que la gente contrate seguros: el precio o la desconfianza en el servicio?