Asegurar el acceso de todas las personas a una reparación integral del daño es un pilar fundamental de nuestro sistema de justicia. Para ello, se ha establecido la figura jurídica conocida como «responsabilidad civil», la cual exige una compensación justa en función de la naturaleza del derecho vulnerado. Esta compensación se aplica tanto a los daños y perjuicios derivados del incumplimiento de obligaciones contractuales como a aquellos ocasionados por actos ilícitos o riesgos creados.

Así como las instituciones financieras cobran un interés a sus clientes morosos, también los clientes de las compañías aseguradoras pueden cobrar intereses moratorios cuando la aseguradora no paga la indemnización.

El artículo 276 de la Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas dice que “Si una Institución de Seguros no cumple con las obligaciones asumidas en el contrato de seguro dentro de los plazos con que cuente legalmente para su cumplimiento, deberá pagar al acreedor una indemnización por mora”.

La indemnización por mora consta de dos componentes principales: la actualización de capital y los intereses moratorios.

La actualización consiste en convertir en unidades de inversión (UDIS) la obligación principal de la aseguradora, a la fecha en que venció el plazo para cumplirla.

Para poder exigir este derecho, es imprescindible demandar a la aseguradora en la vía mercantil. Si tu aseguradora no cumple con sus obligaciones a tiempo, deberás acudir con un despacho de abogados especializado en seguros quienes analizarán tu caso y te brindarán asistencia legal para el cobro de tu seguro.